raptoAlguna vez hablé sobre los conflictos, menores o mayores, entre periodistas y editores; en El Nacional mucho más intensos y frecuentes que en El Universal, donde la figura del editor no existía como tal (cumplían funciones de correctores de estilo) y hace algunos años los eliminaron, cosa que se nota. La discusión sobre el “correcto uso” de la palabra secuestro, rapto o plagio era un ritornello cansón. Seguir leyendo