Algunos -pocos- son como fieras solitarias, huelen la noticia a distancia, husmean la pista y hasta no tener el hueso entre las manos no cejan en su búsqueda. Otros prefieren cazar en manadas, arrejuntarse con sus iguales, atacar en conjunto. La mayoría se las arregla como puede en el cada vez más complejo ecosistema informativo. Seguir leyendo