syc_simon_peresAquella no era una visita oficial. No podía serlo. Simón Peres no desempeñaba ningún cargo ejecutivo en noviembre de 1998. Luego de haber sido primer ministro de Israel y haberse hecho acreedor del Premio Nobel de la Paz, el político judío recalaba en estas tierras, en plan privado, para cosas más relajadas: visitar el Parque Nacional Canaima, recibir un doctorado Honoris Causa por la Universidad Católica Andrés Bello, conocer a la comunidad hebrea venezolana, visitar a dos viejos amigos, Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera. Seguir leyendo