syc_pitido_sujetador“Salga y vuelva a entrar, por favor”, le ordenaba el oficial a la reportera argentina que acababa de pasar por el detector de metales del centro de convenciones donde se había dispuesto una gigantesca sala de prensa para la cobertura de la Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado en Asunción, Paraguay.

El pitido y la luz roja habían detenido el camino de la periodista que regresaba, como casi todos, de los servicios ubicados en otro edificio. Seguir leyendo