Aristóbulo IstúrizAristóbulo estaba recién estrenándose como alcalde del Municipio Libertador, la alcaldía más importante de la Gran Caracas aquel 1993. No era lo mismo ser un gran orador-agitador desde el Congreso que gobernar una ciudad llena de conflictos a diario, carencias añejas, caos institucional y urbano, demandas de muchos sectores y muchas responsabilidades y atribuciones. Seguir leyendo

syc_simon_bolivar– Hola, Antonio, buenas tardes. Acá afuera hay un señor que te busca — me dice por el teléfono Arlenis, la recepcionista de El Universal.

– ¿Y quién es? ¿Cómo se llama? — pregunto.

– (Conteniendo la risa) Simón Bolívar, jijiji — contesta la chica y me imagino su cara enrrojecida, por debajo del mostrador de la entrada. Seguir leyendo

syc_derrotaEn el pasillo del piso tercero del hotel El Conde, a una cuadra de la plaza Bolívar, las caras largas de los presentes presagiaban lo peor: Aristóbulo Istúriz había perdido esas elecciones de 1996 frente al candidato de Acción Democrática Antonio Ledezma.

Al alcalde de Caracas, que había llegado al cargo en 1992 en una titánica campaña tras la cual tuvo que hacer valer sus derechos con un reconteo de votos, permanecía en una habitación junto con los directores de su despacho, su esposa Dinorah e hija y sus asesores de campaña esperando resignados la confirmación de la derrota. Seguir leyendo

syc_reconteoLa foto del periódico encuadraba una escena en que un hombre alza por un brazo a Aristóbulo Istúriz para subirlo al pedestal que sostiene el busto de Bolívar, en la Plaza Caracas, donde una multitud espera las palabras que dirigirá el candidato a la importante Alcaldía del Municipio Libertador.

Contra todo pronóstico, el profesor Istúriz había ganado aparentemente las elecciones municipales para disputarle el cargo al alcalde de turno Claudio Fermín, quien aspiraba a la reelección, pero denunciaba una maniobra para arrebatarle ese triunfo y había convocado a sus votantes a los alrededores del Consejo Supremo Electoral (hoy CNE) donde pediría el recuento de los votos, uno por uno.

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