avioncitos JVRLa perversidad detrás del poder en Venezuela, es decir, José Vicente Rangel, en un ejercicio realmente imaginativo y aventurado, acusó recientemente a la petrolera canadiense Pacific Rubiales, en la que trabajan algunos expedevesos de aquellos que botó el Eterno Comandante, de haber comprado aviones de guerra en el Imperio para emplazarlos en bases estadounidenses en territorio colombiano con el deleznable propósito de lanzar un ataque aéreo contra Venezuela y derrocar el gobierno (endeble) de Nicolás Maduro.

No es de extrañar este tipo de “noticias” de JVR. Ya lo ha hecho antes, aunque evidentemente ha perdido condiciones. Será la edad, tal vez. La rocambolesca denuncia, ya desmentida por la Casa de Nariño y por la propia compañía, no sólo es del todo inverosímil y chapucera, sino que raya en el ridículo y lo risible.

Veamos la escena. Un grupo de petroleros venezolanos pide una reunión con Juan Manuel Santos, con todo el protocolo y el formalismo del asunto. ‘JuanMa’ los recibe amigablemente en Nariño.

– Señor presidente, gracias por su deferencia. Es que quisiéramos plantearle un problemita a ver si usted tiene la gentileza a echarnos una manito — abre la charla uno de los conspicuos representantes de la Apátrida, Contrarrevolucionaria y Pitiyanqui Meritocracia Petrolera Venezolana (APACONPIME-PV).

– Ustedes dirán, pues, que soy todo oídos. ¿Ya les trajeron tintico?

– Sí, muchas gracias, Sr. Presidente. Como le iba contando, resulta que hace poco vimos una ganga en Texas y compramos al por mayor una docena y media de aviones de guerra… que, por cierto, aproveche la oferta, se lo digo de pana y todo… bueno… son 18 avioncitos, están algo echaítos a perder pero vuelan fino y… estamos buscando un sitio para estacionarlos.

– ¿Aviones de guerra? ¡¡¡Se compraron unos aviones de guerra!!! ¿Y eso como para qué?

– Ay, Presidente. Es que usté no sabe. Mire, allá en Venezuela las cosas están muy caras y no se consigue nada. Entonces los vamos a usar para llevar unas cositas, que si harina pan de esa que hacen ahora acá, papel tualé, aceite, varias plantas eléctricas, en fin, la escasez… y bueno, lo que queremos pedirle es un lugar por ahí cerca de la frontera con Venezuela para que no nos salga tan largo el paseíto de aquí pa’ llá ¿sabe?

– Pero ¿por qué compraron aviones de guerra?

– Bueno, imagínese usted: ¡la inseguridad, señor Presidente! Es que no se puede salir así pa’ la calle porque facilito lo roban a uno y hay que dar las gracias si uno lo puede contar. ¡Con eso le digo todo, pues! Entonces, queremos que nos colabore con un puestico por ahí cerca de Apure, en el Arauca colombiano puede ser, o en Norte de Santander nos vendría bien.

– Bueno, fíjense que tenemos unas bases militares donde están los gringos desde hace unos diez años y yo creo que ahí les pueden hacer un hueco. Pero, ¿ustedes no creen que el gobierno venezolano puede molestarse?

– Naaah, qué va. Esos ni idea. ¿No recuerda que cuando Ud. fue ministro de Defensa de Colombia se cansaron de indicarle a Chávez dónde estaban ubicados los campamentos de guerrilleros en la frontera y ellos nunca conseguían nada, o aquí entre nos, se hacían los locos? Eso no hay problema, presidente ‘JuanMa’, los tapamos con una lona cuando estén estacionados.

Y digo yo: ¿Qué estaría tramando la cabeza perversa de JVR cuando montó esta olla mondonguera?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>