syc_castigosA Wilson Correa lo enviaron directo al archivo de El Universal. A Berenice Gómez la sacaron de Militares para Ciudad. Años antes a Lucy Gómez también la movieron de la redacción de EDC y la “deportaron” a una pequeña oficina en Catia. A Alcibíades Camino en El Nacional le arrebataron la fuente de Asamblea y le endosaron la cobertura de Juntas Parroquiales; a José Isnardo Mayora lo trasladaron de Militares a Sucesos. La lista de castigos en periodismo puede ser más larga. Estos son algunos de los casos que conocí de cerca.

Un periodista podía ser removido de su fuente, o en el peor escenario, despedido, por varias causas: deficiente desempeño profesional, una redacción mediocre, conflictividad permanente en la sección o con los jefes y editores. Otras variables menos tangibles pero tal vez más poderosas también solían operar: diferencias político-ideológicas, desconfianza, motivos personales.

Por lo general, era y es muy difícil despedir a un reportero en empresas donde rige un contracto colectivo y los sindicatos tienen algún poder de movilización; aparte de las limitaciones establecidas en la legislación laboral y los permanentes decretos de inamovilidad que emanan del Ejecutivo.

Entonces se apela a la práctica de remover a la gente de su sitio habitual para otra fuente totalmente diferente o que tiene “menos jerarquía”, aunque todo eso es muy relativo.

No recuerdo exactamente la razón que motivó a que Lucy terminara en aquella pequeña oficina de El Diario de Caracas en pleno bulevar de Catia. Sin embargo, desde ahí escribía unas historias tremendas y exprimía la realidad con un periodismo muy comprometido con lo social. Terminó siendo jefa de redacción de EDC por muchos años, luego jefa de Información de Ciudad de El Universal, después jefa de información Política de El Nacional y más adelante directora de corresponsalía de Notitarde. Su estatura y solvencia profesionales nunca estuvieron en duda.

A Wilson Correa lo sacaron de Sucesos en El Universal y lo “ascendieron” cuatro pisos hasta el archivo de la Fundación Andrés Mata, donde soportó estoico un largo castigo. Al cabo de algunos meses bajó de nuevo a la redacción y tiempo después migró a El Nacional donde se dedicó al cultivo de la crónica negra, que profundizó después en Últimas Noticias. Ahí se desempeña como jefe de Sucesos.

Berenice Gómez, un crack en la fuente militar, siempre con exclusivas, era muy incómoda para un diario conservador por su estilo directo y desenfadado, rayano en la provocación. Un día la enviaron directo a cubrir Ciudad. Ha sido una sobreviviente de muchos diarios. Conduce un popular programa radial.

Cuando llegué a Política en El Nacional, a Alcibíades Camino lo tenían arrinconado cubriendo “juntas parroquiales” luego de que estuviese años en la fuente parlamentaria. Aquí jugaba muchísimo el factor desconfianza y no sólo con él.  A mí me provocaba cierto sentimiento no poder pautarle algo diferente a Camino y tenerlo prácticamente “jugando banco”. No podían echarlo porque tenía fuero sindical. Más de una vez intentaron negociar su salida. De ahí brincó a la Jefatura de Información de la Asamblea Nacional y después le perdí el rastro.

Algo parecido sucedía con José Isnardo Mayora, otro “duro” de la fuente militar que por alguna razón que yo ignoraba, estaba mal visto en la dirección del diario. Me tocó a mí mismo notificarle que había sido removido a la fuente de Sucesos.

Un día se presentó en un escritorio la delegación sindical a exigir explicaciones por el movimiento. No tenía yo mucho argumento: “las fuentes son del periódico, no de los periodistas” era lo único que podía justificar.

Finalmente Mayora, con ese olfato de investigador entrenado durante años en la fuente militar, resultó ser un competente profesional en su nueva fuente.

 

One thought on “Los castigos de los periódicos

  1. Con Lucy me toco a mi varias coberturas en la zona de Catia…Y puedo dar fe de que nos pateamos algunos barrios y que la querian de verdad…y es que ningun periodico habia ido a esas zonas nos decian… Por cierto, Me confunde ese estilo tuyo de ponerle seudonimos a algunos y mencionar a otros por su nombre real. Sobre todo que los seudonimos suenan como los nombres reales, jeje

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>