syc_pregonero– Ah, mire qué casualidad, está entrando. Sr. Antonio, lo busca este muchacho — me atajó Arlenys, la recepcionista de El Universal. La pobrecita hacía su trabajo lo mejor que podía. Esa vez un alguacil de la Corte Militar preguntaba por mí para entregarme una citación. La chica ni se molestó en indagar para qué me requerían. Justo cuando estaba llegando cerca de la 1:30 pm a la redacción, el funcionario militar estaba parado al lado de ella.

– ¿Es usted Antonio Fernández? — dijo aquel muchacho moreno, de corte de pelo tipo militar, que me mostraba una credencial como alguacil de la instancia castrense. Seguir leyendo

“Miles de bagdadíes huyen de la capital de Irak”. Cerca de las 6:30 de la tarde, VH, el jefe de diseño de El Nacional, revisa el título que le envían por correo electrónico para alimentar la primera página que está configurando para la edición que se publicará ese viernes 22 de marzo de 2003, un día después de iniciarse la invasión a ese país por parte de una coalición comandada por Estados Unidos.

Estoy parado a su lado porque debo verificar si los títulos de Política y de Sucesos están correctos: los datos, las páginas referidas y sobre todo que “entren” en el espacio asignado. Muchas veces hay que cortar, editar, cambiar una palabra para que cuadre. Es la labor final de filigrana que siempre hay que hacer con VH, o con quien esté a cargo de la primera plana. Seguir leyendo

No soy de los que les gustaba formar parte del enjambre de periodistas que rodean a un vocero o persona que declara. Siempre he preferido tomar distancia, anotar ideas rápidas de quien habla, si es posible. Pero a veces, creo que muchas para mi gusto, me tocó sumarme a la jauría reporteril, abrirme paso con codos y a empellones, soportar a camarógrafos y fotógrafos -lo siento por los amigos, pero es así y lo saben bien- que también buscan sitio para lograr su mejor ángulo.

Cuando el personaje es muy conocido y la noticia de la que trata muy importante, el ejercicio de tomar una declaración es aún peor. Y si encima está la prensa internacional uno corre el riesgo de quedar ‘escachapado’ entre colegas y cables. Seguir leyendo

Cuando bajé las escalerillas del avión militar que nos llevó a los reporteros de Caracas a Cochabamba, Bolivia, sentí de pronto que me faltaba el aire. Una mezcla entre mareo y un ataque de asma, o su sucedáneo, repentino e insospechado, en medio de aquel paisaje frío, montañoso y lejano casi me envía al suelo en dos pasos.

Me apoyé fuertemente de las barandillas para no perder el equilibrio y rodar la dignidad. “Por favor, no puedo poner la cómica apenas llegando”, intenté tranquilizarme en medio de un vahído eterno de algunos segundos. Seguir leyendo

En mi viaje a Cuba, en el año 2000, para cubrir la visita oficial del comandante presidente, conocí a muchos reporteros y reporteras de medios y de agencias internacionales. Allí estaba, por ejemplo, Lucía Newman, corresponsal en ese entonces de CNN en La Habana, quien pocos años después se cambió a Al Jazeera.

Y también conocí a los Comités de Defensa de la Revolución mejor conocidos como los CDR, una abstracción dialéctica de la que había oído hablar, de la que tenía cierta idea macabra, sórdida, opaca, pero que allí me reventaba con toda su cruda realidad en relatos de los propios periodistas. Seguir leyendo

El hombre solía escribir incendiarias columnas en El Universal donde lanzaba ataques misilísticos al gobierno de CAP y, en general, a los políticos corruptos. Transmitía seguridad, honradez y firmeza, cualidades que en ese entonces -y creo que ahora también- no podían exhibir muchos de la clase dirigente del país.

En 1995 Caldera llegó al poder y nombró procurador general de la República a Jesús Petit Da Costa. Seguir leyendo

Mi primer jefe directo en El Diario de Caracas fue mujer: Carmen Alviárez, alias ‘Katina’. La primera de las jefecitas con las que me tocó trabajar en dos décadas de periodismo. Era súper metódica, organizada y un relojito cerrando páginas; me enseñó a usar “el cuchillo y el tenedor” en mis pininos del periodismo político, la importancia de atribuir las fuentes, la necesidad de sintetizar la “paja pareja” que sueltan los políticos, la desconfianza que como norma de oro hay que tener con todo el que declara. Seguir leyendo

Algunos -pocos- son como fieras solitarias, huelen la noticia a distancia, husmean la pista y hasta no tener el hueso entre las manos no cejan en su búsqueda. Otros prefieren cazar en manadas, arrejuntarse con sus iguales, atacar en conjunto. La mayoría se las arregla como puede en el cada vez más complejo ecosistema informativo. Seguir leyendo